¿Qué son los sentidos?

Sorpresas especiales para complementar tu experiencia

Parque Xenses, es el lugar donde experimentas a través de tus sentidos.

Y tú ¿sabes qué son los sentidos?

Desde sus inicios a la actualidad el ser humano ha contado con medios biológicos para adaptarse a su entorno, confrontarlo y salir adelante. Dispone de herramientas biológicas que, como armaduras, tiene integradas a su cuerpo y le permiten reaccionar a peligros potenciales. Estos medios, son los sentidos.

Sentido es la capacidad para percibir estímulos internos y externos mediante el empleo de órganos específicos. Cada sentido está formado por un grupo de células especializadas que detectan “sensaciones”, esto es por medio de receptores, los cuales reaccionan a estímulos específicos a los que responde el sistema nervioso e interpreta el cerebro.

Por lo general, se considera que los seres humanos contamos con cinco sentidos los cuales son: oído, vista, olfato, tacto y gusto.

Los cinco sentidos Clásicos

  1. Oído.- Sentido corporal que permite percibir y distinguir los sonidos. El oído humano puede percibir frecuencias a partir de 20 Hz, que es un sonido grave, y hasta 28,000 Hz que son sonidos muy agudos, con un volumen de intensidad 5 a 15 decibelios. El oído humano puede detectar cambios de tono tan pequeños como 0.03 por ciento en ciertas gamas de frecuencia. Las personas que poseen un oído absoluto, tienen la habilidad de identificar exactamente cualquier nota en la escala musical. Los murciélagos y los delfines pueden detectar frecuencias más altas de 100,000 ciclos por segundo.
  2. Vista.- La vista o visión, es probablemente el sentido más desarrollado en los seres humanos. Es tan importante para la supervivencia que se puede imponer sobre la lógica. Por ejemplo: cuando se advierte un peligro mediante la vista (El ataque de una fiera o un auto a gran velocidad) intuitivamente el ser humano reacciona y se protege, sin detenerse a pensar. Cuando la vista se bloquea o elimina, se ponen en alerta el resto de los sentidos.
  3. Olfato.- Es el sentido corporal que permite percibir y distinguir los olores. A diferencia de muchos animales, el sentido del olfato se encuentra menos desarrollado en los seres humanos, quizás debido a que como especie no dependemos de él para buscar alimento, protegernos de enemigos específicos o encontrar pareja.
  4. Tacto.- Sentido corporal mediante el cual se perciben el contacto o la presión de las cosas sobre la piel y se distinguen ciertas cualidades que tienen, como la forma, el tamaño, la rugosidad, la dureza o la temperatura.
  5. Gusto.- Es el sentido que permite identificar sabores por medio de la lengua, órgano musculoso ubicado dentro de la boca o cavidad oral. El ser humano es capaz de percibir un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto. Los alimentos pueden ser dulces o salados, ácidos o amargos. Detectar esos sabores es la función de las papilas gustativas en la boca.

Adicional a los 5 sentidos tradicionales, diversos teóricos sostienen que existen muchos sentidos más:

Es el sentido que permite percibir hormigueo o irritación de la piel, sensación que provoca el deseo de rascarse en el área afectada. Se puede presentar picazón en todo el cuerpo o en un solo lugar. El estímulo proviene desde el interior del cuerpo humano.

Es la capacidad de percibir estímulos que surjan dentro del cuerpo con respecto a su posición, movimiento y equilibrio. Por ejemplo: Para saber si una persona está alcoholizada se le pide cerrar los ojos y tocarse la nariz con el dedo índice. Si ha consumido alcohol no podrá hacerlo, ya que éste inhibe el sentido de la propiocepción.

Es la capacidad que tienen algunos seres vivos de detectar la dirección y sentido del campo magnético en el que se encuentran por medio de unos cristales de un material mineral natural, la magnetita, obteniendo así información sobre el sentido y latitud. Los seres humanos tienen depósitos de materiales magnéticos en el hueso etmoides de la nariz, y hay indicios de una cierta capacidad de magnetorrecepción.

Es el medio por el cual percibimos la temperatura del ambiente, pues la piel posee dos tipos de receptores, uno para frío/menta y otro para calor/picante. En un mundo donde las formas de vida son tan sensibles a la temperatura, este sentido es fundamental. Entre los 273 grados bajo cero y los cientos de millones de grados centígrados que hay en distintas partes del universo, sólo podemos sobrevivir en una reducida franja térmica; unos pocos grados más o menos podrían matarnos.

Es la capacidad de un cuerpo para detectar el daño potencial, es decir, la codificación y el procesamiento de estímulos nocivos en el sistema nervioso. Se divide en 3 tipos: el dolor de los órganos, en los huesos y en la piel.

o sentido del equilibrio es uno de los sentidos fisiológicos. Les permite a humanos y animales caminar sin caerse. Algunos animales son mejores en esto que los humanos; por ejemplo: los gatos, que pueden caminar sobre una valla finísima usando su oído interno y cola para equilibrarse. Al interrumpirse el sentido del equilibrio se producen mareos, desorientación y náuseas.

Todos los seres humanos nacemos con un sentido innato del hambre. Un bebé llora incesantemente si tiene hambre y deja de hacerlo una vez que está satisfecho. Desde el primer día de nacidos, los seres humanos utilizamos este sentido todo el tiempo, toda la vida.

La necesidad de beber líquidos es un instinto natural del ser humano, regulado por una retroalimentación negativa del cerebro y otros órganos en el cuerpo. Podemos sobrevivir por sólo una cuestión de días sin agua. La sed sirve como un recordatorio automático de este hecho y, por lo tanto, desempeña un papel crucial en el que nos mantiene vivos.

Los receptores de estiramiento son mecanorreceptores de respuesta a la distensión de diversos órganos y músculos. Su efecto podemos percibirlo cuando comemos y tenemos “la panza llena”, cuando sabemos que es momento de ir al baño o cuando nuestros pulmones se llenan de aire.

Los principales sentidos que son dependientes de los quimiorreceptores en los seres humanos son gusto y olfato. Hay quimiorreceptores internos que también supervisan los niveles sanguíneos de dióxido de carbono y regulan el reflejo de la respiración. Permiten al cuerpo humano “defenderse” de potenciales peligros a través del vómito en una intoxicación o con una sofocación cuando hay algún agente que afecta al sistema respiratorio.

Todos los seres humanos desarrollan el sentido del tiempo. Está relacionado a lo que los diversos sentidos comunican a cada uno sobre el mundo externo. Sin embargo, los seres humanos procesan de manera diferente, el sentido del tiempo. Un minuto en la silla del dentista puede parecer eterno y una hora junto a una bella mujer puede representar muy poco tiempo para un enamorado.

Son las sensaciones que se transmiten desde todos los puntos del cuerpo al sistema nervioso. Se refiere principalmente a la percepción del movimiento y nos ayuda a captar el equilibrio, el espacio y el tiempo. Abarca dos tipos de sensibilidad: la sensibilidad visceral interoceptiva y la sensibilidad propioceptiva o postural, cuyo asiento está situado en las articulaciones y los músculos, y cuya función consiste en regular el equilibrio y las acciones voluntarias coordinadas necesarias para llevar a cabo cualquier desplazamiento del cuerpo.

No todos los seres humanos tienen desarrollado este sentido. Se refiere a la percepción de olores cuando se escucha música o se dice una palabra, o hasta oler y encontrar sabor a los colores. Es decir, es la percepción conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo. Un sinestésico puede, por ejemplo también, oír colores, ver sonidos y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada.